
Por primera vez desde que asumió como vicepresidenta, Victoria Villarruel no participó del Tedeum en la Catedral Metropolitana por el Día de la Patria. Sin invitación oficial, eligió las redes sociales para dejar su mensaje de 25 de Mayo, uno cargado de referencias históricas, religiosas y una mirada sobre el presente.
En su cuenta de X, Villarruel trazó un paralelo entre la Revolución de Mayo de 1810 y los desafíos que enfrenta la Argentina hoy. Para la vicepresidenta, aquel proceso histórico no fue un quiebre fortuito sino “el fruto maduro de nuestra tradición”, con raíces en un humanismo profundamente católico forjado en las universidades indianas y en una concepción de la libertad que reconoció siempre la dignidad de la persona humana.
“Ser libres, para nuestros próceres, era asumir la responsabilidad de nuestro propio destino sin abdicar de nuestra identidad. Hoy, la custodia de esa herencia nos convoca ante nuevos y complejos desafíos”, escribió.
En ese marco, Villarruel incorporó a su mensaje un fragmento de la primera encíclica del Papa León XIV, titulada “Magnifica Humanitas”, que pone el foco en la protección del ser humano en la era de la Inteligencia Artificial. El texto papal que eligió reproducir sostiene que el verdadero desafío que enfrenta la humanidad hoy “no es tecnológico sino antropológico”.
Con ese hilo conductor, la vicepresidenta concluyó que el dilema del siglo XXI, al igual que en 1810, sigue siendo la defensa de la soberanía y la protección de la dignidad humana. “Que los valores fundacionales de nuestra Patria nos sigan guiando en esta encrucijada de la historia. ¡Viva la Patria! ¡Todo Por Argentina!”, cerró su publicación.
La ausencia de Villarruel en la ceremonia religiosa, a la que sí asistieron el presidente Milei y gran parte del gabinete nacional, fue el dato político del día que enmarcó su mensaje en las redes.
