
El presidente Javier Milei viajará este miércoles a la provincia de Córdoba para participar de la etapa operativa del ejercicio militar conjunto “Daga Atlántica”, una actividad que reúne a fuerzas argentinas y estadounidenses en el marco de un programa de cooperación en materia de defensa.
Según se informó, el mandatario estará acompañado por el vocero presidencial, Manuel Adorni, y por el jefe del Ejército Argentino, Carlos Presti. La presencia del Presidente en el operativo representa un nuevo gesto de acercamiento estratégico entre Argentina y Estados Unidos, uno de los principales ejes de política exterior impulsados por la actual gestión.
El ejercicio “Daga Atlántica” se desarrolla en distintas unidades militares del país y tiene como objetivo fortalecer la interoperabilidad, la coordinación táctica y la cooperación entre ambas fuerzas armadas. Además, busca mejorar las capacidades operativas conjuntas ante distintos escenarios de entrenamiento y respuesta.
La participación de Milei en la actividad se da en un contexto de profundización de los vínculos con Washington, una relación que el Gobierno considera clave tanto en materia geopolítica como económica y de seguridad.
En paralelo, la Casa Rosada confirmó que el Presidente encabezará una serie de actividades vinculadas a la comunidad judía y al fortalecimiento de las relaciones con Israel. La agenda comenzará este lunes por la noche en el Palacio Libertad, donde participará del homenaje por el 32° aniversario del fallecimiento del rabino Menajem Mendel Schneerson, conocido mundialmente como el Rebe de Lubavitch.
Milei, quien ha manifestado en reiteradas oportunidades su admiración por la figura del líder espiritual y mantiene un estrecho vínculo con la comunidad judía, será uno de los principales oradores del encuentro. El mandatario ya había visitado la tumba de Schneerson en Nueva York poco después de asumir la Presidencia.
Con estas actividades, el Gobierno busca consolidar tanto su alineamiento internacional con Estados Unidos como el fortalecimiento de los lazos políticos, culturales y religiosos con Israel, dos de los socios estratégicos que la administración libertaria considera prioritarios en su política exterior.
