
México derrotó 1-0 a Corea del Sur en Guadalajara y se transformó en el primer seleccionado clasificado a los dieciseisavos de final del Mundial 2026. El conjunto dirigido por Javier Aguirre aprovechó un error del arquero rival en la segunda mitad, sumó su segunda victoria consecutiva y quedó como líder del Grupo A con puntaje perfecto.
El encuentro tuvo un valor simbólico especial, ya que se trató del partido número 1000 en la historia de las Copas del Mundo. Ante un estadio colmado de hinchas mexicanos, el Tri logró quedarse con tres puntos fundamentales en una noche que estuvo lejos del brillo futbolístico, pero que terminó con una celebración inolvidable para los locales.
México llegaba con confianza tras haber vencido a Sudáfrica en el debut, mientras que Corea del Sur también había comenzado con el pie derecho luego de superar con claridad a República Checa. Por eso, el duelo aparecía como uno de los más atractivos de la segunda fecha del Grupo A.
Un primer tiempo con pocas emociones
El conjunto mexicano asumió la iniciativa desde el comienzo, empujado por el apoyo de su público. Sin embargo, con el correr de los minutos Corea del Sur logró equilibrar el desarrollo y comenzó a disputar la posesión de la pelota en la mitad de la cancha.
Las situaciones de peligro fueron escasas durante la primera etapa. México generó una llegada clara mediante un cabezazo de Julián Quiñones que fue controlado por el arquero Seung-Gyu Kim.
La respuesta coreana llegó a través de Heung-Min Son, que estuvo cerca de abrir el marcador, aunque Edson Álvarez evitó el gol sobre la línea cuando parecía imposible impedirlo.
Más allá de esas acciones puntuales, el encuentro se caracterizó por la falta de profundidad ofensiva y las dificultades de ambos equipos para generar espacios cerca de las áreas.
El empate sin goles al descanso reflejó lo ocurrido dentro del campo de juego y provocó algunos silbidos de los hinchas mexicanos.
El error que cambió el partido
La segunda mitad comenzó con características similares. México tenía la iniciativa, pero no encontraba claridad para romper la resistencia defensiva de Corea del Sur.
Cuando parecía que el partido se encaminaba hacia un empate cerrado, llegó la jugada decisiva.
A los pocos minutos del complemento, el arquero Seung-Gyu Kim intentó controlar un balón aéreo dentro de su área, pero cometió un grave error al dejar escapar la pelota. Luis Romo aprovechó la situación y empujó el balón al fondo de la red para establecer el 1-0.
El tanto modificó completamente el escenario del encuentro y obligó a Corea del Sur a adelantar sus líneas en busca de la igualdad.
México resistió y aseguró la clasificación
Lejos de encontrar tranquilidad con la ventaja, México continuó sufriendo hasta los minutos finales.
Corea del Sur adelantó posiciones y generó algunas aproximaciones peligrosas, mientras que el conjunto local apostó por defender la diferencia y aprovechar los espacios para salir de contraataque.
La acción más importante llegó sobre el cierre del partido, cuando Cho Gue-Sung tuvo el empate en sus pies. Sin embargo, apareció la figura del arquero Raúl Rangel, que realizó una intervención decisiva prácticamente sobre la línea de gol para mantener la ventaja mexicana.
Esa atajada terminó siendo tan importante como el gol de Romo y permitió que el Tri asegurara una victoria que vale clasificación.
México lidera el Grupo A
Con este resultado, México alcanzó los seis puntos y se convirtió en el primer equipo clasificado a los dieciseisavos de final del Mundial 2026.
Además, quedó como líder del Grupo A y afrontará la última fecha frente a República Checa con la tranquilidad de haber cumplido el primer gran objetivo.
Corea del Sur, por su parte, deberá buscar su clasificación en la jornada final cuando se enfrente a Sudáfrica en un partido decisivo para sus aspiraciones de continuar en la Copa del Mundo.




