Del 20 al 26 de julio

Virgo viene atravesando una etapa en la que le cuesta especialmente tolerar las injusticias, sobre todo cuando ve que unos pocos se aprovechan del esfuerzo de los demás. Esa sensación puede seguir presente esta semana, y si hace falta poner un límite con alguien, este es un buen momento para hacerlo, aunque siempre desde el respeto y dejando en claro el propio lugar, sin perder la calma.
En paralelo, se viene gestando un cambio grande en la vida de Virgo, de esos que una vez que llegan ya no tienen vuelta atrás. Es natural que genere algo de vértigo, pero conviene recordar que no es la primera vez que Virgo se sintió no preparado para algo y terminó superándolo con creces. La confianza en las propias capacidades va a ser clave esta semana.
El miércoles, con el Sol entrando en Leo, el cuerpo va a pedir bajar un poco el ritmo. Es un buen momento para descansar más, prestarle atención a las señales físicas y dejar de intentar resolver de antemano problemas que todavía no llegaron. Cuanto más se permita el descanso esta semana, mejores van a ser las decisiones que se tomen de acá en adelante.
El jueves llega otro alivio importante: Mercurio, el planeta regente de Virgo, deja de estar retrógrado. Después de semanas con la sensación de que todo salía mal o se trababa sin razón aparente, esta semana las cosas empiezan a fluir con más naturalidad.
En el amor también hay movimiento: algo o alguien nuevo puede estar entrando en la vida de Virgo, generando ilusión pero también algunas preguntas sobre cómo eso puede modificar los vínculos actuales. La recomendación es no intentar controlar cada detalle, ni siquiera las propias emociones, y dejar de anticiparse a problemas que todavía no existen.




