Del 11 al 17 de agosto

Si Leo llevaba tiempo sintiendo que algo muy grande estaba por pasar, no era ninguna exageración. Este miércoles llega el gran eclipse del año, un eclipse solar que ocurre justo en su signo y lo pone en el centro de la escena. No es una semana cualquiera: es de esas que, cuando termine el año, se van a recordar con claridad. Puede que ahora no se entienda del todo por qué ciertas cosas empiezan a moverse, pero dentro de unos meses todo va a tener mucho más sentido.
Esta semana se va a sentir una mezcla de ilusión y vértigo, como si una parte quisiera dar un paso enorme y otra prefiriera quedarse en lo conocido, en la zona de confort. Es una reacción normal: cambiar da miedo, pero seguir sosteniendo una vida que ya no representa a Leo resulta todavía peor. Hay cosas que ya no tiene sentido mantener, vínculos que no dan para más, personas que ya no suman, y esta semana va a quedar claro que algo tiene que cambiar.
El eclipse llega con una pregunta directa: quién es Leo ahora. No quién era hace un año, ni quién esperan los demás que sea, sino quién es cuando nadie está mirando. Puede que desde hace meses se venga sintiendo un cambio interno fuerte, que ciertas amistades ya no encajen, que algunos sueños hayan perdido su brillo o que haga falta empezar casi de cero en algún aspecto de la vida. Vale la pena escuchar esa voz interna, porque tiene más razón de la que parece.
Van a cambiar varias cosas: la forma de verse a sí mismo, la manera de presentarse al mundo, las prioridades, los objetivos. Incluso la gente puede empezar a tratar distinto a Leo, porque la energía con la que entra a cada lugar también va a cambiar. No hay que tenerle miedo a la necesidad de cortar con personas, trabajos o situaciones que antes parecían intocables.
En el amor, la semana también viene con fuerza. Quienes están solteros pueden cruzarse con alguien inesperado que reavive una ilusión que se daba por perdida. Y quienes tienen pareja van a atravesar conversaciones importantes, de esas que dan un poco de miedo pero son necesarias: o la relación da un paso enorme hacia adelante, o queda claro que seguir por inercia ya no tiene sentido. Se terminan las dudas, en todos los sentidos.
Una frase para llevarse de esta semana: no hay que tenerle miedo a perder lo que ya no puede acompañar hacia donde se va. Este eclipse no viene a quitar lo mejor de la vida de Leo, sino todo lo que estaba ocupando el lugar de lo mejor que todavía está por llegar.




