Del 13 al 19 de julio

Esta semana, el horóscopo semanal Aries encuentra por fin algo de estabilidad después de un primer semestre movido. Después de un arranque de año difícil, algo empieza a acomodarse: la energía vuelve a subir, y esta vez de una forma más sana, sin la ansiedad que solía acompañar los avances anteriores. Hay una sensación de estar saliendo de una etapa oscura, aunque todavía con algunas cuentas pendientes con el pasado.
Esa sensación de crecimiento no viene gratis: implica dejar cosas atrás, incluso vínculos que en algún momento fueron importantes. Durante los últimos días aparecieron tentaciones de mandar indirectas o buscar la atención de alguien que ya no debería ocupar tanto lugar. Esta semana conviene resistir ese impulso: seguir mirando para atrás solo retrasa lo que ya está en marcha.
En el terreno afectivo, la clave va a estar en soltar del todo lo que ya terminó. Hay alguien del pasado que sigue pendiente de los movimientos de Aries, y aunque resulte tentador, no vale la pena responder a esas señales. La energía tiene que ir para otro lado: hacia los vínculos que sí suman. El martes, coincidiendo con la Luna Nueva en Cáncer, va a aparecer una necesidad fuerte de bajar un cambio y conectar con uno mismo, algo que puede ayudar a notar que se venía funcionando en piloto automático y alejado de gente importante.
Del lado del trabajo y los proyectos personales, esta semana pide ojo con el cuerpo. El estrés acumulado puede empezar a notarse en forma de cansancio, contracturas o problemas para dormir, así que conviene bajar un poco el ritmo antes de que el cuerpo lo pida a los gritos. También hay riesgo de hablar de más: con la cabeza acelerada, pueden salir comentarios de los que después haya que hacerse cargo, así que conviene pensar un poco antes de decir todo lo que se te cruza.
Con más claridad sobre lo que hay que dejar atrás y una energía más ordenada, esta semana puede ser el inicio de una etapa más estable para Aries, siempre que se anime a cerrar del todo los capítulos que ya terminaron.




