
La investigación por el crimen de Agostina Vega continúa avanzando y, con el hallazgo de los restos de la adolescente de 14 años en un descampado de las afueras de Córdoba, la causa dio un giro definitivo. Lo que comenzó como una búsqueda desesperada por una menor desaparecida terminó convirtiéndose en una investigación por homicidio que mantiene en vilo a todo el país.
Agostina había sido vista por última vez el pasado 23 de mayo, cuando salió de su vivienda en el barrio General Mosconi. Tras varios días de intensos rastrillajes, la Justicia confirmó el hallazgo de restos humanos que corresponden a la joven y ahora busca reconstruir qué ocurrió durante sus últimas horas de vida.
El principal apuntado es Claudio Barrelier, único detenido e imputado hasta el momento. Según la investigación, fue la última persona que tuvo contacto con la adolescente. Las cámaras de seguridad registraron a Agostina ingresando a la vivienda del sospechoso en barrio Cofico, aunque nunca se observó que saliera del lugar. Además, los investigadores detectaron una serie de contradicciones en las declaraciones del acusado, quien primero negó haber visto a la menor, luego aseguró que la joven registrada en las imágenes era su hija y finalmente reconoció que se trataba de Agostina.

La situación del detenido se agravó aún más luego de que la fiscalía estableciera que se trasladó en un Ford Ka negro hasta la zona donde posteriormente fueron encontrados los restos. El vehículo pertenece a una mujer identificada como Soledad, quien actualmente figura como testigo, aunque los investigadores analizan cuál fue su grado de participación o conocimiento de los hechos.
Otro de los nombres centrales en la causa es el de Melisa Heredia, madre de Agostina. La mujer mantenía una relación de amistad con Barrelier y había compartido actividades sociales con él el mismo día de la desaparición de su hija. Tras conocerse el hallazgo, sufrió una fuerte descompensación y permanece internada bajo observación médica.

Por su parte, Gabriel Vega, padre de la adolescente y exintegrante de la fuerza policial, llegó desde San Luis para sumarse personalmente a la búsqueda. Incluso logró entrevistarse con el principal sospechoso antes de que fuera detenido por la Justicia.
La investigación está a cargo del fiscal Raúl Garzón, quien confirmó que todas las evidencias reunidas hasta el momento apuntan a que Agostina ingresó a la vivienda del acusado y no volvió a salir con vida. Ahora serán las pericias forenses las que permitirán determinar con precisión cómo ocurrió el crimen y si existen otras personas involucradas.

Mientras Córdoba sigue conmocionada por el caso, la causa avanza con nuevas pruebas y medidas judiciales que podrían resultar clave para esclarecer uno de los hechos más impactantes del año.
