
España dejó atrás las dudas que había generado en su debut y respondió con autoridad en el Mundial 2026. El seleccionado dirigido por Luis De La Fuente goleó 4-0 a Arabia Saudita en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta por la segunda fecha del Grupo H y recuperó la confianza luego del inesperado empate sin goles frente a Cabo Verde.
La Roja mostró una imagen completamente distinta a la de su estreno mundialista. Con intensidad, precisión en los pases y una gran producción ofensiva, dominó el encuentro de principio a fin y volvió a exhibir el nivel que la llevó a conquistar la Eurocopa 2024 y a ser considerada una de las grandes candidatas al título.
Uno de los principales protagonistas de la noche fue Mikel Oyarzabal. El delantero de la Real Sociedad, que había tenido una actuación discreta en la primera fecha, se reivindicó con una destacada actuación al marcar dos goles y aportar una asistencia. También fue una jornada especial para Lamine Yamal, quien anotó su primer gol en una Copa del Mundo y volvió a demostrar por qué es una de las máximas figuras jóvenes del fútbol internacional.
España golpeó rápido y resolvió el partido en el primer tiempo
Desde el inicio, el conjunto español tomó el control absoluto del juego. La circulación de balón, la presión alta y la movilidad de sus atacantes comenzaron a generar problemas constantes para la defensa saudí.
La superioridad se reflejó rápidamente en el marcador. España encontró espacios entre líneas y aprovechó cada desajuste defensivo de Arabia Saudita para construir una ventaja contundente.
Antes de la media hora de juego, La Roja ya ganaba 3-0 y había transformado el encuentro en un monólogo futbolístico. Oyarzabal fue determinante en la construcción ofensiva, mientras que Yamal aportó desequilibrio, velocidad y precisión en los últimos metros.
La diferencia pudo incluso haber sido mayor. España generó numerosas situaciones de peligro y dejó en evidencia las dificultades defensivas de un rival que venía de igualar con Uruguay y que llegaba con expectativas de competir por la clasificación.
Volvió la mejor versión de La Roja
Más allá del resultado, uno de los aspectos más valorados por el cuerpo técnico español fue la recuperación de la identidad futbolística del equipo.
Ante Cabo Verde, España había mostrado falta de profundidad, escasa contundencia y dificultades para romper defensas cerradas. Frente a Arabia Saudita ocurrió exactamente lo contrario.
La Roja recuperó la dinámica, la agresividad ofensiva y la capacidad para generar ocasiones constantes. El funcionamiento colectivo volvió a ser el principal argumento de un equipo que se siente cómodo dominando la posesión y atacando con muchos futbolistas.
La actuación dejó señales positivas no solo por la victoria, sino también por la manera en que se consiguió.
Un triunfo que fortalece la candidatura española
Con el partido completamente controlado, Luis De La Fuente aprovechó para administrar energías pensando en los próximos compromisos.
En el entretiempo decidió reemplazar a Lamine Yamal y a Oyarzabal, dos de las figuras del encuentro, mientras continuó rotando futbolistas durante la segunda mitad.
España mantuvo el control del juego y terminó ampliando la diferencia gracias a una acción que terminó en gol en contra de Hassan Al Tambakti tras una intervención de Marc Cucurella.
El 4-0 final reflejó con claridad la enorme diferencia entre ambos equipos y sirvió para devolver tranquilidad al entorno español luego de una primera presentación que había dejado más preguntas que respuestas.
Ahora, La Roja afrontará la última fecha del Grupo H con la confianza renovada y con la sensación de haber recuperado su mejor versión. Si logra sostener este nivel, volverá a posicionarse entre los principales aspirantes a pelear por el título en el Mundial 2026.




