Una misión arqueológica realizó un importante descubrimiento en la necrópolis de Saqqara, donde fue hallada la tumba de Sekhentio-Ptah, un alto funcionario del antiguo Egipto que desempeñó múltiples cargos de confianza durante el Imperio Antiguo, una época contemporánea a la construcción de las grandes pirámides.
El hallazgo también incluye un complejo sistema de pozos funerarios interconectados, sarcófagos intactos, estatuillas rituales y numerosos objetos que permitirán ampliar el conocimiento sobre las prácticas funerarias y la organización del Estado egipcio hace aproximadamente 4.500 años.

El hallazgo fue realizado en la necrópolis de Saqqara
La tumba fue descubierta en el sector del Bubasteion, dentro de la histórica necrópolis de Saqqara, uno de los sitios arqueológicos más importantes de Egipto y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Según informó el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto, el complejo funerario conserva parte de una capilla, una puerta falsa tallada y diversos elementos utilizados durante los rituales funerarios de la época.
Los especialistas señalaron que la estructura pertenece al Imperio Antiguo, período comprendido entre los siglos XXVII y XXII antes de Cristo, cuando también fueron construidas las pirámides de Guiza.
Quién era Sekhentio-Ptah

Los arqueólogos lograron identificar al propietario de la tumba gracias a los jeroglíficos grabados sobre la puerta falsa y a las inscripciones presentes en distintos objetos hallados durante la excavación.
Se trata de Sekhentio-Ptah, un funcionario que ocupó algunos de los cargos más relevantes dentro de la administración del faraón.
Entre sus responsabilidades figuraban las de Chambelán Real, supervisor de las obras del rey, responsable de los documentos reales, guardián de los secretos de los decretos reales, sacerdote de la diosa Maat y supervisor de los escribas, funciones que evidencian el nivel de confianza que tenía dentro de la corte egipcia.
Sarcófagos intactos y un complejo funerario excepcional
Además de la tumba principal, la misión arqueológica encontró un sistema de pozos subterráneos comunicados entre sí, donde fueron localizados distintos entierros humanos junto con un importante conjunto de objetos funerarios.
Entre los elementos recuperados aparecen tres sarcófagos de piedra completamente sellados, una estatua de madera con forma de halcón, vasijas de cerámica, piezas de alabastro utilizadas en ceremonias religiosas y más de 100 estatuillas ushabti, pequeñas figuras que, según las creencias del antiguo Egipto, acompañaban al difunto en la otra vida para asistirlo en diferentes tareas.
También fueron halladas una mesa de ofrendas, una losa ceremonial y una pila utilizada para rituales de purificación.
Por qué el descubrimiento es considerado tan importante
Los especialistas destacaron que uno de los aspectos más valiosos del hallazgo es que el conjunto funerario fue encontrado prácticamente en su posición original, sin haber sufrido alteraciones significativas con el paso del tiempo.
Esta situación permitirá reconstruir con mayor precisión la distribución de cada espacio dentro del complejo funerario y comprender cómo se desarrollaban los rituales de enterramiento durante el Imperio Antiguo.
Además, el descubrimiento aporta nueva información sobre la evolución de la necrópolis de Saqqara y sobre la organización política y religiosa del antiguo Egipto en uno de los períodos más importantes de su historia.
Los trabajos arqueológicos continuarán en la zona con el objetivo de determinar si existen nuevas cámaras funerarias o estructuras aún no exploradas que puedan ampliar el conocimiento sobre esta civilización milenaria.
