Conmoción por un caso de bullying en Catamarca: una estudiante relató las agresiones a una compañera y aseguró que las disfrutaba

Una adolescente de 17 años denunció haber sufrido agresiones, burlas y hostigamiento por parte de compañeros del Colegio Privado Pía Didoménico de Catamarca durante su viaje de egresados a Bariloche. El caso tomó repercusión nacional después de que una de las jóvenes involucradas difundiera un video en el que describió los ataques y reconoció que disfrutaba del sufrimiento de su compañera.

La Justicia provincial investiga dos hechos vinculados con la estudiante: la presunta producción y difusión de material íntimo sin consentimiento y los episodios de acoso. Tres adolescentes fueron imputados en el primer expediente, mientras que el Ministerio de Educación inició actuaciones para determinar cómo intervino la institución educativa.

Un grave caso de bullying en Catamarca generó conmoción después de que se viralizara un video en el que una estudiante relató las humillaciones y agresiones que ejerció contra una compañera de 17 años durante un viaje de egresados a San Carlos de Bariloche.

Las jóvenes pertenecen al Colegio Privado Pía Didoménico, de San Fernando del Valle de Catamarca. La situación trascendió públicamente el viernes 23 de octubre, aunque los hechos denunciados se remontan a episodios anteriores de hostigamiento y a la difusión no consentida de material íntimo de la víctima.

En la grabación, una de las alumnas describió cómo le arrojó agua a su compañera durante una salida nocturna y cómo participó en burlas relacionadas con su apariencia física y con un video privado que había circulado entre estudiantes.

Lo que provocó mayor repercusión fue la manera en que contó lo sucedido. La joven se mostró sonriente y reconoció que había disfrutado de la situación, incluso después de enterarse de que la adolescente afectada habría atravesado una crisis emocional.

El caso derivó en investigaciones judiciales, cuestionamientos a la actuación del colegio y manifestaciones de estudiantes que reclamaron medidas de protección.

El video en el que una estudiante reconoció las agresiones

La grabación que circuló en redes sociales muestra a una joven de 18 años relatando distintos episodios ocurridos durante el viaje de egresados.

Según su propio testimonio, durante una salida a un boliche le volcó el contenido de un vaso sobre la cabeza a su compañera.

La estudiante explicó que continuó arrojándole el líquido mientras la adolescente permanecía sin reaccionar.

También contó que, junto con otras jóvenes, comenzó a dirigirle cánticos ofensivos relacionados con su aspecto físico y con material íntimo que había sido difundido previamente.

De acuerdo con su relato, la víctima comenzó a llorar y otros compañeros intervinieron verbalmente para pedir que detuvieran las agresiones.

Sin embargo, el hostigamiento habría continuado.

La joven sostuvo que posteriormente recibió información sobre una crisis emocional que había sufrido su compañera en el hotel.

Al recordar ese momento, afirmó: “Yo lo estaba disfrutando”.

La expresión se convirtió en uno de los fragmentos más difundidos de la grabación y provocó numerosas reacciones de rechazo.

Es importante aclarar que la referencia a un supuesto brote psicótico surge del relato de la propia estudiante que aparece en el video. No se difundió un diagnóstico médico que permita confirmar esa descripción clínica.

El hostigamiento habría comenzado antes del viaje

Los hechos denunciados no se limitarían a lo ocurrido durante la estadía en Bariloche.

En la misma grabación, la joven reconoció que las burlas hacia su compañera se repetían en otras oportunidades, incluso dentro del ámbito escolar.

Uno de los antecedentes más graves está relacionado con la circulación de imágenes íntimas de la adolescente sin su consentimiento.

Según la información difundida sobre la investigación, ese episodio se habría originado meses atrás, cuando otros estudiantes accedieron sin autorización a su teléfono celular.

La difusión de ese contenido se convirtió posteriormente en motivo de burlas y humillaciones.

La exposición de material privado y su utilización para hostigar a una persona constituyen situaciones especialmente delicadas, más aún cuando involucran a menores de edad.

Por ese motivo, la identidad de la adolescente afectada debe mantenerse resguardada y no corresponde reproducir ni compartir las imágenes que forman parte de la denuncia.

Dos investigaciones judiciales y tres adolescentes imputados

La Justicia de Catamarca lleva adelante dos investigaciones relacionadas con el caso, aunque cada una aborda hechos diferentes.

La primera está a cargo del fiscal penal juvenil Guillermo Narváez y se concentra en la presunta producción y difusión de material íntimo sin consentimiento.

En ese expediente fueron imputados tres adolescentes.

Las defensas presentaron cuestionamientos procesales, entre ellos un pedido de nulidad que fue rechazado por el juez de Control de Garantías. Una de las resoluciones fue apelada.

La segunda investigación se encuentra bajo la responsabilidad de la fiscal Paola González Pinto y está relacionada con los episodios de hostigamiento sistemático denunciados por la estudiante.

En esta causa se analiza la conducta de quienes habrían participado de las agresiones y las posibles consecuencias sobre la adolescente.

Según la información publicada hasta el 23 de octubre, la joven de 18 años que aparece en el video todavía no había sido imputada en este segundo expediente.

La existencia de investigaciones e imputaciones no implica que las responsabilidades penales estén determinadas. Esa definición dependerá de las pruebas reunidas y de las resoluciones judiciales correspondientes.

El Ministerio de Educación inició actuaciones contra el colegio

La repercusión del caso también puso bajo análisis la respuesta institucional del Colegio Privado Pía Didoménico.

El Ministerio de Educación y Trabajo de Catamarca inició un sumario para determinar cómo actuaron las autoridades escolares frente a las situaciones denunciadas.

Además, se solicitó información sobre los hechos y las medidas de acompañamiento implementadas.

La intervención busca establecer si la institución tomó conocimiento oportunamente de lo sucedido y si activó los mecanismos de protección correspondientes.

La investigación administrativa se desarrolla de manera independiente de las causas penales.

El accionar de la escuela se convirtió en uno de los puntos de discusión después de que trascendieran cuestionamientos sobre el conocimiento que docentes y autoridades habrían tenido de la circulación del material íntimo.

Estas afirmaciones forman parte de los aspectos que deberán ser esclarecidos durante las actuaciones oficiales.

Qué dijo el Colegio Pía Didoménico

Ante la repercusión pública, la institución educativa difundió un comunicado en el que aseguró que intervino desde que tomó conocimiento de los hechos.

El establecimiento sostuvo que trabajó junto con el Ministerio de Educación en las acciones de acompañamiento y en las medidas necesarias para abordar la situación.

También manifestó su disposición a colaborar con los organismos correspondientes y señaló que continuará trabajando para garantizar un entorno educativo seguro.

Sin embargo, la explicación institucional no puso fin a los cuestionamientos.

Según las publicaciones sobre el caso, la adolescente afectada habría señalado que dentro del colegio se realizaron referencias al material difundido, lo que abrió interrogantes sobre el momento en que las autoridades conocieron la situación.

Será el sumario administrativo el que permita establecer las circunstancias y determinar si existieron incumplimientos de los protocolos de actuación.

Estudiantes realizaron una protesta para acompañar a la víctima

La comunidad educativa también reaccionó ante la difusión del video.

Durante el viernes 23 de octubre, estudiantes realizaron una sentada pacífica frente al establecimiento para expresar su solidaridad con la adolescente afectada.

La manifestación incluyó carteles contra la violencia escolar y reclamos de una respuesta institucional.

Familiares de alumnos acompañaron la iniciativa y destacaron la importancia de escuchar a los estudiantes frente a situaciones de hostigamiento.

La protesta reflejó la preocupación que generó el caso dentro de la comunidad y la necesidad de establecer medidas que permitan prevenir nuevos episodios.

Un caso que vuelve a poner el foco en la violencia escolar

La situación ocurrida en Catamarca expone distintas formas de violencia que pueden presentarse de manera simultánea: agresiones físicas, humillaciones públicas, hostigamiento reiterado y difusión no consentida de contenido privado.

En este caso, además, las burlas continuaron después de que la adolescente manifestara su angustia, según el relato difundido.

El acoso escolar no se limita a una discusión aislada entre estudiantes. Puede involucrar conductas repetidas de intimidación y una situación de desigualdad que dificulta que la persona afectada pueda defenderse.

Cuando estas prácticas se trasladan a las redes sociales o incluyen la circulación de imágenes privadas, la exposición puede extenderse mucho más allá del ámbito escolar.

La respuesta requiere la intervención de adultos responsables, autoridades educativas y, cuando corresponda, organismos judiciales y de protección de derechos.

Por ahora, las investigaciones continúan y deberán determinar las responsabilidades individuales y el alcance de las medidas adoptadas por el colegio.

El objetivo inmediato es garantizar la protección de la adolescente afectada y evitar nuevas situaciones de exposición o revictimización.

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