Tras el triunfo por 2 a 1 ante Inglaterra en Atlanta, que selló el pase de la Selección Argentina a la final del Mundial 2026, un grupo de futbolistas desplegó sobre el campo de juego una bandera con la frase “Las Malvinas son argentinas”.
El gesto, encabezado por Giovani Lo Celso, desafió las estrictas pautas de seguridad impuestas para un partido que había sido catalogado de “alto riesgo”.

La bandera Malvinas Argentina Inglaterra se convirtió en uno de los hechos más comentados tras la clasificación de la Albiceleste a la final del Mundial 2026. Luego del triunfo por 2 a 1 sobre el seleccionado inglés en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, un grupo de futbolistas argentinos desplegó sobre el césped una bandera blanca con letras negras que decía “Las Malvinas son argentinas”.
Quién encabezó el gesto en el campo de juego
El mediocampista Giovani Lo Celso fue uno de los principales encargados de sostener la bandera en una de las áreas del estadio, rodeado por varios de sus compañeros de plantel. La escena reflejó la fuerte carga emocional e histórica con la que el equipo vivió el desenlace del partido, en contraste con la postura que había mantenido en los días previos el entrenador Lionel Scaloni, quien había insistido ante la prensa en que se trataba únicamente de “un partido de fútbol”.
Un operativo de seguridad que no contemplaba mensajes políticos
El gesto de los jugadores se dio en medio de un fuerte dispositivo de seguridad diseñado especialmente para este encuentro, que había sido catalogado como de “alto riesgo” por las autoridades estadounidenses. Días antes, en una reunión de coordinación realizada en Virginia, la FIFA trabajó junto a agencias federales y estatales en el diseño de un operativo de más de 1.600 efectivos, con la advertencia explícita de que no se permitiría ningún tipo de manifestación política ni mensajes de odio dentro del estadio.
Las advertencias previas al público sobre Malvinas
En ese marco, la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, había adelantado a los hinchas argentinos que estaría prohibido el ingreso de elementos con contenido político o racial, aclarando de manera puntual que quienes intentaran ingresar con banderas o remeras alusivas a las Islas Malvinas no lograrían superar los controles de acceso al estadio.
Una restricción que no alcanzó al campo de juego
Pese a esas advertencias dirigidas al público general, la restricción terminó siendo desafiada por los propios protagonistas del partido. El mensaje desplegado por los jugadores en pleno festejo por el pase a la final quedó como una de las postales más recordadas de la jornada, evidenciando que la carga simbólica del cruce ante Inglaterra excedió, para el plantel argentino, cualquier intento de despolitizar el encuentro.




