
Copete: Un brote vinculado a una nueva cepa ya provocó más de un centenar de muertes y encendió las alarmas internacionales. Estados Unidos adoptó restricciones preventivas y crece la incertidumbre de cara al inicio del Mundial 2026.
A solo 22 días del inicio del Mundial 2026, una situación sanitaria encendió las alarmas a nivel internacional y podría tener impacto directo en el desarrollo del torneo. Un brote asociado a una nueva cepa detectada en la República Democrática del Congo ya dejó al menos 134 personas fallecidas y cerca de 500 casos sospechosos, según los últimos reportes.
La preocupación creció luego de las declaraciones del director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien advirtió sobre la velocidad con la que se está propagando el virus y pidió reforzar medidas preventivas.
En este contexto, Estados Unidos, uno de los países anfitriones de la próxima Copa del Mundo junto a México y Canadá, decidió implementar restricciones preventivas de ingreso por 30 días para personas que hayan permanecido recientemente en zonas consideradas de riesgo, entre ellas Congo, Uganda y Sudán del Sur.
Por el momento, la participación de la selección congoleña no estaría comprometida, ya que gran parte del plantel dirigido por Sébastien Desabre se desempeña en clubes del exterior. Sin embargo, la situación genera incertidumbre en torno al ingreso de integrantes de la delegación y, especialmente, de miles de hinchas que planeaban viajar para acompañar al equipo.
A menos de tres semanas del comienzo de la máxima cita del fútbol, el escenario sanitario suma un nuevo foco de preocupación y podría tener consecuencias sobre la presencia de público internacional en el torneo.



