Del 11 al 17 de agosto

Esta semana Virgo va a darse cuenta de que no puede seguir intentando controlarlo absolutamente todo. Puede que eso no genere ninguna gracia, pero hay cosas que no dependen de la voluntad propia, por más listas, planes o vueltas que se le den antes de dormir. Hay situaciones que no tienen una solución inmediata, simplemente necesitan tiempo, y cuanto antes se acepte eso, antes va a dejar de desgastarse energía de más.
Con Marte entrando en Cáncer este martes, también puede notarse más presión en el trabajo o en todo lo relacionado con las responsabilidades. Van a empezar a moverse temas importantes, y puede aparecer la sensación de que todo el mundo espera algo. Vale la pena respirar: no hace falta demostrar todos los días que se es imprescindible. Una de las lecciones de la semana va a ser aprender a decir “hasta aquí”, porque si siempre se acepta más de lo que se puede hacer, en algún momento nadie va a notar el esfuerzo que hay detrás.
El eclipse solar en Leo del miércoles va a remover una parte que Virgo suele esconder muy bien. No viene tanto a mover lo que pasa afuera, sino todo lo que pasa por dentro: son cambios emocionales. En los próximos meses se va a cerrar una etapa emocional importante. Hay heridas que seguían abiertas aunque se insistiera en decir que ya estaban superadas, personas que siguen ocupando un lugar en la cabeza que hace tiempo dejaron de merecerse, y culpas ajenas que se vienen cargando desde hace demasiado tiempo. Este eclipse llega para ayudar a hacer ese click que faltaba.
Es muy probable que estos días surja la necesidad de desaparecer un poco: más momentos de silencio, desconectar del celular, cancelar algún plan o simplemente pasar tiempo a solas. No se trata de encerrarse, sino de volver a escucharse. Después de tanto tiempo pendiente de todo y de todos, casi se dejó de preguntar cómo está uno mismo de verdad. Curiosamente, va a ser al bajar el ruido cuando aparezcan las respuestas que se venían buscando desde hace meses.
En el amor, la semana invita a reflexionar bastante. Quienes están solteros y realmente quieren avanzar necesitan cerrar una historia para poder abrir otra, porque no se puede construir un vínculo nuevo mientras una parte sigue viviendo en el pasado. Y quienes tienen pareja van a descubrir que no hace falta tener todas las soluciones para salir adelante: a veces alcanza con sentir que el otro está presente.
