
Ecuador volvió a sufrir uno de los problemas que más lo castigó en el inicio del Mundial 2026: la falta de eficacia frente al arco rival. Este sábado empató 0 a 0 con Curazao en el Kansas City Stadium por la segunda fecha del Grupo E y complicó seriamente sus posibilidades de avanzar a los dieciseisavos de final.
El conjunto dirigido por Sebastián Beccacece fue ampliamente superior durante gran parte del encuentro, dominó la posesión, generó múltiples ocasiones de peligro y acorraló a su rival durante largos pasajes del partido. Sin embargo, se encontró con una actuación memorable del arquero Eloy Room, gran responsable de que la selección caribeña consiguiera un resultado histórico.
Para Curazao, el empate representa el primer punto de su historia en una Copa del Mundo. Para Ecuador, en cambio, significa una nueva frustración y la obligación de jugarse la clasificación en la última fecha ante Alemania.
Un arquero inspirado frustró a Ecuador
Desde los primeros minutos quedó claro cuál sería el desarrollo del encuentro. Apenas a los dos minutos, Moisés Caicedo habilitó con precisión a Enner Valencia, que ingresó al área y sacó un potente remate cruzado. Eloy Room respondió con una gran intervención para evitar la apertura del marcador.
La respuesta de Curazao llegó rápidamente mediante algunas contras que aprovecharon ciertos desajustes defensivos de Ecuador. Tahith Chong y Sherel Floranus protagonizaron las primeras aproximaciones del conjunto dirigido por Dick Advocaat.
Sin embargo, con el correr de los minutos, Ecuador comenzó a monopolizar el balón y a instalarse en campo rival.
John Yeboah, Gonzalo Plata, Pedro Vite y nuevamente Enner Valencia tuvieron oportunidades para abrir el marcador, pero siempre apareció Room para mantener el cero.
El arquero de Curazao se transformó rápidamente en la gran figura del encuentro con intervenciones determinantes que sostuvieron a su equipo en los momentos más complicados.
La Tri dominó pero no encontró soluciones
A lo largo de la primera etapa, Ecuador acumuló situaciones de peligro, aunque volvió a mostrar dificultades para transformar su superioridad en goles.
La circulación de pelota fue constante y el equipo encontró espacios por ambas bandas, especialmente por el sector izquierdo con las proyecciones de Pervis Estupiñán.
Sin embargo, cada llegada terminaba encontrando la resistencia de Room o fallas en la definición.
La sensación de frustración comenzó a crecer tanto dentro como fuera del campo de juego. Incluso las cámaras captaron a Beccacece llevándose las manos a la cabeza ante las ocasiones desperdiciadas.
El descanso llegó con un empate que comenzaba a preocupar a la selección sudamericana.
Curazao resistió y escribió una página histórica
En el complemento, el panorama no cambió demasiado.
Ecuador siguió atacando y aumentando sus porcentajes de posesión, mientras Curazao se replegó cerca de su área para defender el resultado.
Moisés Caicedo, Gonzalo Plata, Kevin Rodríguez, Nilson Angulo y Enner Valencia tuvieron nuevas oportunidades para romper la igualdad.
La más clara llegó a los 84 minutos, cuando Angulo filtró un pase perfecto que dejó a Valencia cara a cara con el arquero. Una vez más, Room ganó el duelo y sostuvo el empate.
Incluso sobre el final, un centro de Angelo Preciado impactó en el travesaño y aumentó la desesperación ecuatoriana.
Los últimos minutos fueron una sucesión de centros y pelotas detenidas que Curazao logró despejar con orden y sacrificio.
Un empate que cambia el panorama del grupo
El empate dejó sensaciones completamente opuestas.
Curazao celebró un resultado histórico que quedará grabado para siempre en la memoria de su fútbol. Tras la dura derrota sufrida ante Alemania en la primera fecha, el equipo caribeño mostró carácter y consiguió sumar por primera vez en una Copa del Mundo.
Ecuador, en cambio, quedó con apenas un punto en dos partidos y deberá buscar una verdadera hazaña frente a Alemania para mantener vivas sus chances de clasificación.
Más allá del resultado, la principal preocupación para La Tri sigue siendo la misma: genera situaciones, domina partidos y llega con claridad al área rival, pero sigue sin encontrar el gol con la frecuencia necesaria.
En un Mundial, esa falta de contundencia suele pagarse muy caro. Y Ecuador ya comenzó a sentir sus consecuencias.




