
La vicepresidente respondió a las críticas de Luis Petri y a la chicana de Javier Milei en la apertura de sesiones. “Al que no le gusta, vota lo que quiere en el próximo turno”, lanzó.
La interna en La Libertad Avanza sumó un nuevo y explosivo capítulo. La vicepresidente Victoria Villarruel salió al cruce de las críticas que recibió desde el oficialismo y fue tajante: “Quieren mi renuncia, pero no se les va a dar”.
El mensaje fue una respuesta directa al diputado y exministro de Defensa Luis Petri, quien la acusó de “apostar al fracaso del Gobierno” y de ser “funcional a la oposición”. La tensión se da en medio de la fuerte distancia política que mantiene con el presidente Javier Milei, evidenciada públicamente durante la apertura del 144° período de sesiones ordinarias en el Congreso.
Cruces en redes y acusaciones cruzadas
Mientras Petri brindaba una entrevista en TN cuestionando su actitud durante el discurso presidencial —incluso mencionando que “no estuvo a la altura” y que habría soñado con “el sillón de Rivadavia”—, Villarruel respondió desde su cuenta en X con duros mensajes.
Apuntó directamente contra el exministro por el manejo del IOSFA (Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad), al señalar que dejó “a cientos de miles de militares y familias sin atención médica” y deslizó la existencia de un presunto desfalco.
La vicepresidenta también redobló la apuesta ante un usuario en redes sociales que insinuó una posible renuncia:
“Eso quieren. Mi renuncia. Pero no se les va a dar. El 10/12/27, hasta esa fecha ocupo con honestidad mi cargo. Al que no le gusta vota lo que quiere en el próximo turno”.
Un vínculo roto con Milei
La relación entre Milei y su vice atraviesa su momento más crítico. El frío saludo en la puerta del Congreso y los gestos durante la ceremonia dejaron en evidencia una ruptura que ya no se oculta.
En su discurso, el Presidente aludió a “opositores y propios que soñaban con abrazar el sillón de Rivadavia”, frase que fue interpretada como una referencia directa a Villarruel.
Petri reforzó esa línea argumental al afirmar que la vicepresidenta “se ofreció como alternativa” y que abrió el Senado para que la oposición “hiciera de las suyas”.
Villarruel, por su parte, sostuvo que guardar silencio durante el discurso fue una muestra de respeto institucional y no una señal de ruptura, aunque no ahorró críticas hacia dirigentes del propio espacio.
Tensión en el oficialismo
El conflicto deja al descubierto una fractura profunda dentro del oficialismo, en un contexto político donde el Gobierno enfrenta cuestionamientos parlamentarios y un clima de fuerte polarización.
Mientras Milei apuntó en su alocución contra el Congreso, sectores empresarios y medios de comunicación por generar “incertidumbre”, la disputa con su vice agrega un frente interno que amenaza con debilitar la cohesión del espacio libertario.
La incógnita ahora es si esta tensión escalará hacia una ruptura política formal o si se mantendrá en el terreno de los cruces públicos.
