
Un ataque masivo con misiles balísticos lanzado por Rusia impactó en los suburbios de Kiev, dejando al menos un muerto y ocho heridos, entre ellos un niño que fue rescatado de entre los escombros. El bombardeo se produjo a pocas horas del aniversario del inicio de la guerra, que se cumple el próximo 24 de febrero.
Según informaron autoridades locales, los proyectiles alcanzaron zonas residenciales del área metropolitana, provocando incendios, destrozos en viviendas y cortes preventivos de servicios. Equipos de emergencia trabajaron durante la madrugada para asistir a los heridos y remover escombros, mientras se activaban las sirenas antiaéreas en distintos puntos de la capital ucraniana.
Desde la administración regional señalaron que los ataques se concentraron en distritos periféricos, donde varias casas resultaron dañadas y decenas de familias debieron evacuar de manera preventiva. El niño herido fue hallado con vida entre los restos de una vivienda colapsada y trasladado a un hospital, donde permanece bajo observación médica.
El nuevo bombardeo ocurre en un contexto de fuerte tensión internacional, cuando se cumplen casi cuatro años del inicio de la invasión rusa a Ucrania. En las últimas semanas, se registró un incremento de los ataques aéreos y con drones sobre ciudades clave, lo que volvió a encender las alertas sobre la seguridad de la población civil.
Organismos humanitarios reiteraron su preocupación por el impacto del conflicto en áreas urbanas y pidieron garantizar corredores seguros para la asistencia a las víctimas. Mientras tanto, las autoridades ucranianas instaron a la población a respetar las alertas aéreas y permanecer en refugios ante la posibilidad de nuevos ataques.
