
La Guardia Revolucionaria iraní respondió con dureza a las advertencias de Donald Trump sobre un posible bloqueo naval. La tensión crece en una de las rutas clave para el petróleo mundial.
La tensión en Medio Oriente sumó un nuevo capítulo este domingo luego de que la Guardia Revolucionaria de Irán lanzara una fuerte advertencia a Estados Unidos tras el anuncio de un posible bloqueo en el estrecho de Ormuz.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, el comando naval iraní aseguró que tiene el “control total” del tránsito en la zona y advirtió que cualquier intento de intervención será respondido con contundencia.
“El enemigo quedará atrapado en un vórtice mortal si da un paso en falso”, señalaron desde las fuerzas iraníes.
Además, remarcaron que cualquier embarcación militar que intente aproximarse al estrecho será considerada una violación y podría desencadenar una respuesta inmediata.
Este escenario se da tras el fracaso de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán en Pakistán, que se extendieron durante más de 20 horas sin alcanzar un acuerdo.
Desde Washington habían anticipado medidas más duras si no se lograban avances, lo que ahora abre la puerta a una posible escalada del conflicto.
En paralelo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reafirmó que las operaciones militares continúan en la región, en un contexto donde Irán es señalado como uno de los principales actores del conflicto.
Las declaraciones refuerzan un clima de máxima tensión en Medio Oriente, con múltiples frentes abiertos.
En medio de este escenario, Reino Unido aclaró que no participará de un eventual bloqueo impulsado por Estados Unidos, aunque trabaja junto a otros países europeos para garantizar la libre navegación en la zona.
El estrecho de Ormuz es uno de los pasos marítimos más importantes del planeta, por donde circula una gran parte del petróleo global.
Cualquier conflicto en esa zona podría impactar directamente en los mercados internacionales y en el precio de los combustibles.
