
El arranque de la pretemporada de la Fórmula 1 dejó una imagen alentadora para el automovilismo argentino. Franco Colapinto fue protagonista en la primera jornada de pruebas en Bahréin al registrar el mejor tiempo interno del equipo Alpine, una actuación que no pasó desapercibida y que volvió a poner su nombre en el centro de la escena.
En el exigente circuito de Sakhir, Colapinto logró completar una jornada sólida, con ritmo constante y una gran cantidad de vueltas, uno de los principales objetivos de los test de pretemporada. Más allá de que los equipos no muestran todo su potencial real en esta etapa, el argentino consiguió exprimir el Alpine y ubicarse en una posición competitiva dentro de la tabla general de tiempos.
La actuación cobra aún más valor por el contexto: Alpine atraviesa una etapa de reconstrucción deportiva y cada salida a pista es clave para recopilar datos, ajustar configuraciones y evaluar el rendimiento de sus pilotos. En ese marco, Colapinto respondió con solvencia, demostrando adaptación, consistencia y una clara evolución en su manejo.
Durante la sesión, el piloto argentino superó sin inconvenientes distintos programas de prueba y se mantuvo firme pese a las variaciones de pista y neumáticos, un aspecto fundamental en este tipo de ensayos. Su tiempo final no solo fue el mejor del equipo, sino que también lo dejó relativamente cerca de los registros marcados por estructuras con mayor presupuesto y rodaje.
Los test en Bahréin son apenas el primer capítulo de una pretemporada que será intensa, pero lo mostrado por Colapinto alimenta la ilusión de verlo cada vez más afianzado en la máxima categoría del automovilismo mundial. Sin estridencias, pero con hechos concretos, el argentino empieza a marcar presencia.
