
España se convirtió en el primer país europeo en reconocer oficialmente el dolor menstrual severo como causa válida de baja médica laboral, tras la aprobación de una ley histórica en el Congreso de los Diputados.
La medida establece una licencia laboral paga para mujeres y personas menstruantes que padezcan dismenorrea incapacitante, permitiéndoles ausentarse del trabajo hasta cinco días, sin pérdida de salario ni de derechos laborales.
Un avance clave en derechos laborales y de salud
La normativa apunta a desnaturalizar el dolor menstrual, una problemática que durante décadas fue minimizada o invisibilizada en el ámbito laboral. A partir de ahora, quienes sufran dolores intensos podrán acceder a una baja médica con prescripción profesional, sin que ello implique sanciones ni descuentos salariales.
Según lo aprobado, la duración de la licencia no es automática, sino que dependerá de la evaluación médica en cada caso. Además, el costo de la baja no recaerá sobre los empleadores, sino que será cubierto por el sistema público de salud, evitando posibles situaciones de discriminación laboral.
Un precedente en Europa
Con esta decisión, España marca un precedente en Europa en materia de derechos laborales con perspectiva de género, abriendo el debate sobre la necesidad de políticas públicas que contemplen realidades biológicas históricamente ignoradas.
Organizaciones feministas y de salud celebraron la iniciativa, al considerar que representa un paso fundamental hacia una mayor equidad, reconocimiento y cuidado de la salud menstrual en el ámbito del trabajo.
