
La guerra en Medio Oriente sumó un nuevo capítulo y ahora el foco se trasladó al mar Mediterráneo. Francia y Grecia enviaron aviones de combate, fragatas y sistemas antidrones para reforzar la defensa de Chipre, luego de un ataque con drones contra una base aérea británica en la isla.
La decisión europea se produjo en medio de una fuerte advertencia de Irán, que avisó que considerará “un acto de guerra” cualquier intervención directa de países europeos en el conflicto que mantiene con Israel y Estados Unidos.
Refuerzo militar en la isla
El vocero del gobierno chipriota, Konstantinos Letymbiotis, confirmó en conferencia de prensa la contribución militar francesa. A ese despliegue se sumó Grecia, que envió cuatro cazas y dos fragatas para proteger a la isla, miembro de la Unión Europea.
Además, el Ejecutivo de Chipre trasladó un pedido de apoyo similar al canciller alemán Friedrich Merz, en un contexto de creciente tensión regional.
El ataque con drones en Akrotiri
El lunes se registraron dos ataques con drones dirigidos a las áreas soberanas del Reino Unido en Chipre, incluidas las instalaciones de la Real Fuerza Aérea británica en la base de Akrotiri.
Según informó el gobierno chipriota, la responsabilidad fue atribuida a Hezbollah, milicia chií libanesa aliada de Irán.
En el primer ataque, un dron tipo Shahed —de diseño iraní— impactó en la pista de la base y causó daños limitados. Luego, otros dos dispositivos no tripulados fueron interceptados. De acuerdo a los primeros reportes, los sistemas antiaéreos no detectaron inicialmente los aparatos porque volaban a muy baja altura.
La advertencia de Teherán
Tras los movimientos militares europeos, el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, lanzó una dura advertencia: cualquier acción destinada a bloquear las capacidades de lanzamiento de misiles de la república islámica será considerada una agresión directa.
“Sería un acto de guerra. Cualquier acción de ese tipo contra Irán sería considerada complicidad con los agresores”, afirmó el funcionario.
La tensión en el Mediterráneo se suma así al conflicto abierto en Medio Oriente, con un escenario cada vez más amplio y la participación creciente de actores internacionales.
