
La Justicia del Chaco dictó prisión perpetua para los principales responsables del femicidio de Cecilia Strzyzowski, en un fallo histórico que cierra uno de los casos de violencia de género más conmocionantes de los últimos años en Argentina.
La sentencia alcanzó a César Sena, señalado como autor material del crimen, y a sus padres Emerenciano Sena y Marcela Acuña, considerados partícipes necesarios. Los tres fueron condenados a la pena máxima prevista por el Código Penal.
Un crimen que conmovió al país
Cecilia, de 28 años, fue vista por última vez el 2 de junio de 2023 cuando ingresó a la vivienda de la familia Sena en la ciudad de Resistencia, provincia del Chaco. Desde ese momento, nunca más se supo de ella.
Aunque el cuerpo de la joven no fue hallado, la investigación logró reconstruir lo ocurrido a partir de pruebas contundentes, pericias tecnológicas, testimonios y el seguimiento de movimientos posteriores al crimen, lo que permitió sostener la acusación por homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género.
El rol del jurado y la sentencia
En noviembre de 2025, un jurado popular ya había declarado culpables a los tres integrantes del clan. Este martes, la jueza a cargo del proceso leyó las condenas en una audiencia realizada de manera virtual, mientras los acusados escuchaban el veredicto desde prisión.
El fallo confirmó la responsabilidad penal de la familia Sena y marcó un precedente clave al validar una condena por femicidio aun sin la aparición del cuerpo de la víctima.
Otras condenas y una absolución
Además de las perpetuas, el tribunal dictó penas para otros imputados por su participación posterior al crimen:
Gustavo Obregón: condenado a 5 años y 10 meses por encubrimiento agravado.
Fabiana González: 5 años de prisión por encubrimiento agravado.
Gustavo Melgarejo: 2 años y 10 meses en suspenso por encubrimiento simple.
En tanto, Griselda Reinoso fue absuelta y recuperó la libertad.
Un fallo con impacto social
La causa Cecilia Strzyzowski trascendió el ámbito judicial y generó una fuerte reacción social por la gravedad del crimen y el poder político que la familia Sena tenía en la provincia. La condena fue leída por organizaciones y familiares como un mensaje contundente contra la impunidad y la violencia machista.
El fallo cierra una etapa judicial, pero mantiene vigente el reclamo social por justicia y memoria para Cecilia.
