
El gobierno chino expresó su profunda preocupación por la escalada militar en Oriente Medio tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. Pekín reclamó el cese inmediato de las operaciones, cuestionó su legalidad internacional y alertó por los riesgos que una crisis en el estrecho de Ormuz implicaría para el suministro energético global.
China manifestó su respaldo a Irán en un contexto de fuerte tensión regional y puso el foco en la seguridad del Estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde circula gran parte del petróleo y gas que abastece a las principales economías del mundo. Para China, la estabilidad en esa zona es un asunto central de seguridad energética y comercial.
El apoyo de Pekín a Irán se explica, en gran medida, porque es uno de sus principales proveedores de crudo. Cualquier interrupción en el tránsito marítimo de Ormuz podría impactar de lleno en la economía china y generar un efecto dominó en los mercados internacionales de hidrocarburos.
Contactos diplomáticos y cuestionamientos legales
El canciller chino Wang Yi mantuvo una conversación con su par iraní en la que afirmó que Pekín “valora la amistad tradicional” entre ambos países y respalda a Teherán “en la protección de sus derechos e intereses legítimos”. Además, reiteró la defensa de la soberanía e integridad territorial iraní e instó a evitar una expansión del conflicto.
En la misma línea, la portavoz del Ministerio de Exteriores, Mao Ning, sostuvo que los ataques “no contaron con autorización del Consejo de Seguridad” y que “violan el derecho internacional”. También advirtió sobre el riesgo de que la violencia se extienda a países vecinos y comprometa la seguridad en todo el Golfo Pérsico.
Pedido en la ONU y alerta por Ormuz
La diplomacia china, junto con Rusia, impulsó una reunión de emergencia en el Consejo de Seguridad de la ONU para abordar la crisis y reclamar que el organismo cumpla su rol en el mantenimiento de la paz. Pekín, además, aseguró que no recibió información previa sobre las acciones militares estadounidenses.
Desde Beijing subrayaron que “el estrecho de Ormuz y sus aguas circundantes son canales internacionales importantes para el comercio de bienes y energía”, y remarcaron que preservarlos es clave no solo para China sino para la comunidad internacional en su conjunto. Las advertencias de la Guardia Revolucionaria iraní sobre el tránsito marítimo reforzaron la preocupación por eventuales demoras o bloqueos de buques petroleros.
Evacuaciones y advertencias de seguridad
El aumento de la tensión derivó en la evacuación de más de 3.000 ciudadanos chinos de territorio iraní. Las autoridades confirmaron la muerte de un nacional en Teherán y emitieron alertas para que sus ciudadanos extremen precauciones y abandonen el país cuando sea posible. Equipos de apoyo fueron desplegados en pasos fronterizos para facilitar salidas terrestres.
Pekín insistió en que cualquier perturbación en uno de los principales corredores energéticos del mundo puede alterar los suministros y provocar consecuencias globales, por lo que reclamó moderación y una solución diplomática urgente.
