Los Pumas perdieron 17-10 ante Sudáfrica este sábado en el estadio José Amalfitani, en un exigente test match que enfrentó al seleccionado argentino con los actuales bicampeones del mundo.
El equipo dirigido por Felipe Contepomi tuvo un partido competitivo frente a una de las principales potencias del rugby mundial, pero algunos errores en momentos determinantes terminaron inclinando el resultado en favor de los Springboks.

Los Pumas perdieron con Sudáfrica en un encuentro que se definió recién en la última jugada. Argentina logró mantenerse en partido durante buena parte del encuentro y llegó a tener la posibilidad de igualar el marcador en la acción final. Sin embargo, un knock-on a centímetros del ingoal sudafricano terminó con la última esperanza de Los Pumas.
Un rival de máxima jerarquía
Sudáfrica llegó a Buenos Aires con el respaldo de una campaña contundente y su condición de bicampeón mundial. Los Springboks habían ganado sus tres compromisos previos del Nations Championship, al derrotar a Inglaterra, Escocia y Gales, mostrando una vez más la jerarquía que los convirtió en una de las selecciones más dominantes del rugby internacional. Frente a ese rival, Argentina tuvo que afrontar un partido de enorme exigencia física y táctica.
Los errores que terminaron siendo determinantes
Uno de los aspectos que marcó el desarrollo del encuentro fueron las imprecisiones argentinas. Los Pumas tuvieron dificultades para sostener algunas posesiones y cometieron errores que permitieron a Sudáfrica administrar la ventaja. Aun así, el equipo argentino no bajó los brazos y consiguió mantenerse con posibilidades hasta los últimos segundos. El seleccionado nacional tuvo la pelota en la última jugada y avanzó hasta quedar muy cerca del ingoal rival, aunque el knock-on final terminó con la acción y confirmó la victoria sudafricana por 17-10.
El try de Benjamín Grondona
Uno de los puntos destacados para Argentina fue el debutante Benjamín Grondona, quien apoyó el único try de Los Pumas en el encuentro. El joven jugador formó parte de un equipo que, pese a la derrota, mostró capacidad para competir ante un rival que actualmente se encuentra entre los mejores del mundo. El resultado dejó una diferencia de siete puntos, aunque la sensación tras el partido fue que Argentina tuvo posibilidades concretas de quedarse con un resultado más favorable.
Una derrota con señales positivas
Más allá del resultado, el encuentro permitió a Los Pumas medirse nuevamente con una potencia mundial y observar el rendimiento de varios jugadores en un escenario de máxima exigencia. La solidez defensiva y la capacidad para mantenerse en partido hasta el final fueron algunos de los aspectos positivos que dejó la actuación argentina. Sudáfrica, en cambio, volvió a demostrar por qué es una de las grandes potencias del rugby internacional, y consiguió llevarse una victoria trabajada de Buenos Aires.
