
La selección de Egipto consiguió una valiosa victoria por 3-1 sobre Nueva Zelanda en la segunda fecha del Grupo G del Mundial 2026 y quedó como líder de la zona. El conjunto africano tuvo que remontar un encuentro que comenzó cuesta arriba, pero mostró una notable mejoría en el segundo tiempo para quedarse con tres puntos fundamentales.
El equipo liderado por Mohamed Salah sufrió durante gran parte de la primera mitad ante un rival ordenado y efectivo, que logró adelantarse en el marcador y complicó a los egipcios durante varios pasajes del encuentro.
Sin embargo, la reacción llegó tras el descanso y permitió a Egipto dar vuelta la historia para posicionarse en lo más alto del grupo con cuatro puntos.
Nueva Zelanda sorprendió en el inicio
El conjunto oceánico comenzó el partido con una propuesta agresiva y generó las primeras situaciones de peligro.
A los seis minutos, Sarpreet Singh tuvo la primera oportunidad con un remate desde la medialuna que pasó muy cerca del arco defendido por Mostafa Shobeir Oufa.
Poco después, Elijah Just volvió a exigir al arquero egipcio con un potente disparo que terminó en tiro de esquina.
La apertura del marcador llegó a los 14 minutos. Desde un córner ejecutado por Tim Payne, el defensor Finn Surman apareció en el primer palo y conectó un potente cabezazo para establecer el 1-0.
El gol reforzó la confianza de Nueva Zelanda, mientras que Egipto tuvo dificultades para generar juego y encontrar espacios.
Las mejores aproximaciones africanas llegaron mediante Omar Marmoush y Mohamed Salah, aunque sin la precisión necesaria para alcanzar la igualdad antes del descanso.
La reacción egipcia en el complemento
La historia cambió por completo en la segunda mitad.
Aunque Nueva Zelanda tuvo una ocasión clara a los seis minutos mediante un cabezazo de Callum McCowatt, Egipto comenzó a ganar protagonismo y encontró rápidamente el empate.
A los 13 minutos, Mohamed Hany envió un centro preciso desde la derecha y Mostafa Ziko apareció libre por el segundo palo para conectar un cabezazo que venció a Max Crocombe y estableció el 1-1.
El empate fortaleció al conjunto africano, que empezó a dominar las acciones y a generar mayores espacios en ataque.
Salah volvió a aparecer en un momento clave
La remontada se concretó a los 22 minutos del complemento.
Mohamed Salah recibió sobre el sector derecho del ataque, combinó con un compañero mediante una pared y se metió en el área para definir con un remate cruzado y bajo que dejó sin opciones al arquero neozelandés.
El tanto significó un alivio para Egipto y volvió a confirmar la importancia de su máxima figura en los momentos decisivos.
Con la ventaja en el marcador, el equipo africano manejó mejor la pelota y aprovechó los espacios que comenzó a dejar Nueva Zelanda en su búsqueda del empate.
Trezeguet selló la victoria
El golpe definitivo llegó a los 36 minutos del segundo tiempo.
Un tiro de esquina ejecutado al primer palo encontró el anticipo de Mahmoud Trezeguet, que conectó un cabezazo preciso para establecer el 3-1 y sentenciar el encuentro.
A partir de allí, Egipto controló el trámite del partido y estuvo incluso cerca de ampliar la diferencia.
En tiempo de descuento, Ahmed Sayed Zizo desperdició una ocasión muy clara tras una mala salida defensiva rival, mientras que en la última acción del encuentro el arquero Shobeir Oufa evitó el descuento con una espectacular reacción ante un remate desviado de Joe Bell.
Cómo quedó el Grupo G
Con esta victoria, Egipto alcanzó los cuatro puntos y se ubicó como líder del Grupo G a falta de una fecha para el cierre de la fase de grupos.
Nueva Zelanda quedó última con una unidad, aunque todavía conserva posibilidades matemáticas de clasificación.
En la jornada final, los africanos enfrentarán a Irán, mientras que los oceánicos buscarán la hazaña frente a Bélgica.
El triunfo le permitió a Egipto recuperar confianza y depender de sí mismo para avanzar a los 16avos de final del Mundial 2026, con Mohamed Salah como principal referente de un equipo que volvió a mostrar carácter cuando más lo necesitaba.




