
Bélgica evitó una derrota inesperada en su debut en el Mundial 2026 al igualar 1 a 1 frente a Egipto en el Estadio de Seattle, por la primera fecha del Grupo G. Los Diablos Rojos tuvieron una actuación irregular y necesitaron de la influencia de Romelu Lukaku para rescatar un punto ante un rival que estuvo cerca de dar uno de los golpes de la jornada.
El conjunto africano sorprendió desde el inicio con una propuesta intensa y ordenada. Bélgica monopolizó la posesión durante varios pasajes del partido, pero tuvo serias dificultades para generar peligro y romper la defensa egipcia.
La recompensa para Egipto llegó a los 19 minutos de juego. Emam Ashour recibió con espacios en el borde del área y sacó un potente derechazo cruzado que dejó sin posibilidades al arquero Thibaut Courtois, estableciendo el 1 a 0 y desatando la ilusión de los africanos.
Lejos de conformarse, Egipto siguió generando situaciones de riesgo. Mohamed Salah comandó varios ataques y estuvo cerca de ampliar la ventaja, mientras que Omar Marmoush y el propio Ashour también inquietaron a la defensa belga. Courtois fue clave para mantener a su selección con vida durante los momentos más complicados del encuentro.
En el segundo tiempo, Bélgica intentó reaccionar, aunque continuó mostrando dificultades para encontrar espacios. La historia cambió cuando el entrenador Rudi García decidió enviar al campo de juego a Romelu Lukaku en reemplazo de Charles De Ketelaere.
El impacto fue inmediato. Apenas 27 segundos después de ingresar, el delantero belga atacó un centro dentro del área y provocó la desafortunada intervención de Mohamed Hany, quien terminó enviando la pelota a su propio arco para decretar el empate.
A partir de allí, Bélgica tomó confianza y buscó la victoria, pero no logró romper nuevamente la resistencia egipcia. El empate dejó sensaciones encontradas para ambos equipos: satisfacción en Egipto por haber competido de igual a igual frente a uno de los candidatos del grupo y preocupación en Bélgica por una actuación lejos del nivel esperado.
Con este resultado, el Grupo G queda completamente abierto a la espera del debut de Irán y Nueva Zelanda, que completarán la primera fecha de la zona.




