
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) volvió a encender las alarmas en el transporte público al advertir que “la paz social peligra” y reclamar una urgente recomposición salarial para los trabajadores del sector. A través de una carta enviada al Ministerio de Economía, el gremio que conduce Roberto Fernández exigió respuestas concretas y no descartó nuevas medidas de fuerza si no hay avances en las negociaciones.
En el documento, la UTA pidió recibir un trato similar al que, según sostienen, reciben sectores como las agroexportadoras, petroleras y mineras. Además, recordó que el reclamo salarial presentado contempla aumentos desde mayo y denunció que hasta el momento solo han recibido “dilaciones” por parte de las autoridades.
El conflicto se desarrolla en medio de la discusión por los subsidios al transporte público y los recientes cambios implementados por el Gobierno nacional en el sistema de distribución de compensaciones para las empresas de colectivos. Desde el sindicato consideran que los trabajadores están siendo perjudicados por las decisiones económicas adoptadas para sostener el equilibrio fiscal.
“Son sacrificados en el altar del superávit fiscal”, expresaron desde la organización gremial, al tiempo que cuestionaron que el ajuste no puede recaer sobre los salarios de los choferes. En ese sentido, reclamaron al ministro de Economía, Luis Caputo, que intervenga para resolver la situación y evitar una profundización del conflicto.
Por su parte, el Gobierno avanzó con un nuevo esquema de subsidios mediante la Resolución 31/2026, que incorpora indicadores vinculados a la calidad del servicio, el cumplimiento de frecuencias, los kilómetros recorridos y el estado de las unidades. Según la Secretaría de Transporte, el objetivo es mejorar la eficiencia del sistema y garantizar una mejor prestación para los usuarios.
Mientras continúan las negociaciones, crece la incertidumbre sobre la posibilidad de nuevas medidas gremiales que podrían afectar el servicio de colectivos en distintos puntos del país.
