
La mañana del miércoles deparó una escena que mezcla el delito con lo insólito en las 150 Hectáreas de Alto Comedero. Una vecina salió temprano con su hija hacia el colegio y lo que encontró en el patio de su casa terminó con un hombre detenido de la manera más inesperada posible: dormido en el asiento trasero de su propio auto.
Todo comenzó alrededor de las 7 de la mañana, cuando la mujer notó algunas irregularidades en su terreno. Primero advirtió que faltaban prendas del tendedero. Pero la sorpresa mayor llegó al mirar hacia su Fiat Fire rojo: las puertas estaban semiabiertas. Al acercarse, comprobó que el interior había sido desvalijado. El panel frontal estaba desmontado, el estéreo con pantalla digital había desaparecido y solo quedaban los cables cortados a la vista. Lo llamativo era que el vehículo había quedado cerrado con llave la noche anterior.
Cuando la propietaria inspeccionó la parte trasera del habitáculo, encontró al presunto autor del robo durmiendo plácidamente en el asiento de atrás. Con la calma que requería la situación, cerró la puerta despacio para no alertarlo y llamó a su familia para pedir ayuda. A los pocos minutos, efectivos de la Unidad Regional Nº 7 llegaron al lugar y procedieron a demorar al sujeto dentro del mismo vehículo que había intentado robar.
Las actuaciones complementarias quedaron bajo la órbita de la Sub Comisaría de las 150 Hectáreas, bajo las directivas del ayudante fiscal del Ministerio Público de la Acusación.
