Ulises Bueno cumplió su promesa en bicicleta, llegó a la Virgen de Lourdes y recordó al Potro con el corazón roto de emoción

Había dado su palabra y la cumplió. Ulises Bueno pedaleó casi 40 kilómetros desde Córdoba hasta Alta Gracia para agradecer a la Virgen de Lourdes por el campeonato de Belgrano. Una promesa que nació en uno de los momentos más difíciles del equipo de Alberdi, cuando el partido frente a River Plate parecía perdido. Ulises juró que si Belgrano daba vuelta el resultado y se consagraba campeón, haría el trayecto en bicicleta. El destino se encargó del resto.

El título llegó en una fecha que para la familia Bueno tiene un peso enorme: el mismo día en que Rodrigo Bueno hubiera cumplido 53 años. Esa coincidencia tiñó de emoción cada kilómetro del recorrido.

El lunes, el cantante de cuarteto inició el viaje rodeado de hinchas y seguidores que lo acompañaron en el camino. Al llegar a la gruta, la emoción lo desbordó. “Venimos a cumplir la promesa. Si Belgrano ganaba nos veníamos de Córdoba en bici”, declaró ante la prensa con la voz entrecortada. En ese momento, el recuerdo del Potro apareció inevitable. “Una emoción terrible. La verdad que mi hermano hubiera estado muy contento por lo que pasó y… nada, un besito al cielo”, confesó Ulises, quebrado frente a todos.

Una vez ante la imagen de la Virgen, se mantuvo en silencio durante varios minutos. Después saludó a los promesantes que dejaban camisetas y ofrendas en el lugar. Al terminar la travesía, volvió a las redes para agradecer: “Ya llegamos. Gracias por acompañarme, mi hermano estaría feliz”, escribió. También compartió un video con imágenes de Rodrigo y un mensaje que resumió todo: “Gracias Belgrano de mi vida, gracias Dios, gracias Potro. Somos campeones”.

Pero Ulises no fue el único de la familia que vivió el campeonato con el corazón en la garganta. Beatriz Olave, la mamá del Potro, también fue parte de esta historia. Antes del partido decisivo, Bety le habló directamente a su hijo desde las redes: “¿A dónde te fuiste Rodrigo? ¡A la cancha de Belgrano! Que hoy sea tu día maravilloso y danos una alegría a todos, desde el cielo, desde donde estés. ¡Sentate en la tribuna! ¡Te amo hijo, te amo! Aguante Belgrano”, exclamó con una mezcla de dolor y esperanza que conmovió a miles.

Bety esperó el resultado con una torta, velas y un look completamente celeste. Cuando el título llegó, su mensaje en las redes lo dijo todo: “Feliz cumpleaños, hijo mío. Espero que estés sentado en la tribuna del Kempes para tener el mejor regalo… porque es lo que más amaste en tu vida, tu cuadro preferido. Celeste, mi corazón es celeste”.

Un campeonato, una promesa cumplida, y el Potro presente en cada detalle de una jornada que la familia Bueno nunca va a olvidar.

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