
Racing atraviesa uno de los cimbronazos más fuertes del año. En una decisión que tomó por sorpresa al mundo académico, Gustavo Costas dejó de ser el entrenador del club luego de un semestre marcado por la irregularidad futbolística, la eliminación en la Copa Sudamericana y una creciente crisis deportiva que terminó desgastando su ciclo.
La determinación fue comunicada personalmente por el presidente Diego Milito durante este sábado, pese a que todavía quedaban dos compromisos oficiales antes del cierre del semestre. Incluso, durante la práctica matutina no existían señales claras de una salida inmediata, lo que aumentó el impacto de la noticia dentro del club y entre los hinchas.
La salida de Costas llega apenas meses después de haber renovado contrato por tres temporadas, en diciembre de 2025, en una apuesta fuerte de la nueva dirigencia encabezada por Milito. Sin embargo, el 2026 nunca logró despegar futbolísticamente para Racing.
El equipo había comenzado el año golpeado tras perder la final del fútbol argentino frente a Estudiantes y luego acumuló una serie de resultados negativos que sembraron dudas. Aunque tuvo algunos momentos de recuperación, la caída en el clásico ante Independiente y la eliminación de la Copa Sudamericana terminaron marcando el final del ciclo.
La igualdad frente a Caracas, que dejó a Racing afuera incluso antes de terminar la fase de grupos, fue el golpe definitivo. El rendimiento de varios referentes cayó notablemente y ni siquiera Adrián “Maravilla” Martínez pudo sostener el nivel que había mostrado en temporadas anteriores.
Más allá del mal presente futbolístico, la salida de Costas golpea especialmente desde lo emocional. El entrenador es uno de los máximos ídolos modernos del club y gran parte de los hinchas nunca lo responsabilizó directamente por la crisis del equipo. De hecho, Racing todavía debía jugar ante Independiente Petrolero y luego viajar a Jujuy para enfrentar a Defensa y Justicia por Copa Argentina, encuentros que podían convertirse en una despedida dentro de la cancha.
Consciente de eso, el propio Costas pidió realizar una conferencia de prensa para despedirse oficialmente de los hinchas y cerrar una etapa que, pese al final abrupto, dejó títulos y momentos históricos para la institución.
Ahora, Racing deberá rearmarse rápidamente de cara al segundo semestre y definir quién tomará el mando en un contexto deportivo delicado y con mucha presión interna.
