
La reforma unifica la modalidad de contratación, introduce nuevas licencias y modifica el sistema de ingreso
El Gobierno nacional oficializó un nuevo reglamento para el sistema de residencias de salud en Argentina, una reforma que introduce cambios importantes en la formación y condiciones laborales de los profesionales. A través de la Resolución 542/2026, el Ministerio de Salud de la Nación estableció un esquema que busca unificar criterios, ordenar el sistema y fortalecer la capacitación en todo el país.
Uno de los puntos centrales es la implementación de la Beca Nacional de Residencia como única modalidad de contratación. A partir de ahora, todos los profesionales que ingresen a residencias en instituciones nacionales o con convenio deberán cobrar bajo este formato, aunque podrán sumar bonos adicionales según cada establecimiento. La medida se da en un contexto donde la gran mayoría de los residentes ya optaba por esquemas similares, por lo que el cambio apunta a formalizar y homogeneizar el sistema.
El nuevo reglamento también establece que los centros de salud deberán garantizar cobertura de seguro de salud y de mala praxis para los residentes, un punto que busca mejorar las condiciones laborales dentro del sistema. En tanto, quienes ya estén cursando sus residencias podrán elegir entre continuar con el esquema actual o adherirse al nuevo modelo.
En materia de derechos laborales, se amplía el régimen de licencias. A las ya existentes se suman nuevas opciones, como permisos por enfermedad de un familiar, fallecimiento de allegados y situaciones excepcionales. Estas licencias estarán sujetas a evaluación de cada institución, considerando tanto las necesidades del servicio como la situación del profesional. En cuanto a la carga laboral, no hay modificaciones: se mantiene el tope de 45 horas semanales y hasta ocho guardias mensuales.
Otro cambio relevante se da en el ingreso al sistema. Se mantiene la prioridad para egresados en Argentina, que seguirán contando con un puntaje adicional en el orden de mérito. Además, a partir de 2027, los profesionales formados en el exterior deberán acreditar que sus universidades cumplen con estándares internacionales, en línea con los criterios de la World Federation for Medical Education.
Por último, la reforma otorga mayor protagonismo a las provincias, ya que cada jurisdicción podrá diseñar sus propios exámenes de ingreso, adaptados a sus necesidades sanitarias y realidades locales. Con este cambio, el Gobierno busca descentralizar la formación y fortalecer los sistemas de salud en cada región del país.
