
Benjamín Vicuña volvió a referirse a su relación actual con China Suárez y dejó una confesión íntima sobre una situación que todavía le genera dolor. Sin buscar conflicto, el actor reconoció que hubo una decisión posterior a la separación que le resultó muy difícil procesar.
Durante una entrevista, Vicuña recordó que tiempo atrás ambos habían conseguido algo que muchas exparejas no logran: una convivencia sana y organizada por el bienestar de sus hijos. Según explicó, habían encontrado una dinámica madura, con diálogo y equilibrio familiar.
Sin embargo, ese escenario cambió con el tiempo.
El actor lamentó que esa armonía se haya ido perdiendo y admitió que una de las situaciones más complejas fue la distancia con sus hijos tras la mudanza de la actriz al exterior. Allí fue donde dejó una de las frases más fuertes de la charla.
Contó que le costó aceptar esa nueva etapa porque sentía que los chicos necesitaban compartir tiempo con ambos padres. Si bien entendió que había decisiones personales en juego, reconoció que internamente no fue sencillo atravesarlo.
La declaración abrió nuevamente el debate sobre los desafíos de la crianza compartida cuando las familias se reorganizan y uno de los padres cambia de país o de rutina. En esos casos, el impacto no solo alcanza a los adultos, sino también a los hijos.
Lejos de alimentar polémicas, Vicuña eligió mostrarse reflexivo. Aseguró que hoy intenta adaptarse a la realidad actual y encontrarle un costado positivo a lo que toca vivir.
También expresó su deseo de que el vínculo con la actriz pueda sanar con el tiempo, dejando en claro que prioriza la paz familiar por encima de cualquier diferencia pasada.
Con perfil bajo y sin escándalos, el actor dejó ver una vez más que detrás de las decisiones mediáticas también existen emociones profundas.




