
El presidente de Estados Unidos aseguró que el aviador sobrevivió tras quedar atrapado en territorio iraní y anticipó una conferencia junto a mandos militares. En paralelo, volvió a lanzar amenazas contra infraestructuras estratégicas de Irán.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que el piloto norteamericano rescatado en Irán se encuentra “gravemente herido”, luego del derribo de su aeronave en el marco del conflicto que sigue escalando en Medio Oriente.
A través de un mensaje publicado en Truth Social, el mandatario sostuvo que el militar fue hallado en una zona montañosa de Irán y destacó su actuación al describirlo como “realmente valiente”.
En una primera comunicación, Trump había indicado que el aviador estaba herido pero fuera de peligro. Horas más tarde, precisó que su estado es delicado.
El jefe de la Casa Blanca anunció además que brindará una conferencia de prensa este lunes junto a autoridades militares para dar más detalles sobre la situación del piloto y sobre el desarrollo del conflicto.
La exposición está prevista para las 13, hora de Washington.
Trump también afirmó que el rescate formó parte de una de las operaciones de búsqueda y rescate “más audaces” de la historia militar estadounidense.
Según relató, el piloto permaneció oculto y bajo persecución en territorio enemigo antes de ser recuperado por fuerzas norteamericanas.
El operativo, de acuerdo a su versión, incluyó el despliegue de decenas de aeronaves y armamento pesado para concretar la extracción.
El mandatario agregó que esta acción se suma al rescate exitoso de otro piloto estadounidense en las últimas horas, y afirmó que sería la primera vez que dos aviadores son recuperados por separado en territorio enemigo.
En paralelo al anuncio del rescate, Trump volvió a endurecer su tono contra Irán y lanzó amenazas directas contra infraestructuras estratégicas.
En otro mensaje difundido en redes sociales, advirtió que atacará centrales eléctricas y puentes si no se reabre el estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más sensibles para el comercio energético mundial.
La advertencia se suma al ultimátum de 48 horas que ya había lanzado y vuelve a elevar la tensión en una guerra que atraviesa una fase crítica.
El rescate del piloto aparece como un punto central en medio de un escenario bélico que no deja de agravarse.
Mientras Estados Unidos muestra músculo militar y endurece sus mensajes, la situación regional sigue marcada por los ataques, las represalias y la incertidumbre sobre lo que pueda ocurrir en las próximas horas.
