
La detención de Luciana Martínez, ex participante de Gran Hermano, sumó un giro inesperado en las últimas horas luego de que su abogado, Carlos Telleldín, rechazara de manera tajante la acusación inicial que la vinculaba con un presunto robo bajo la modalidad de “viuda negra” a un turista estadounidense en un hotel del barrio porteño de Palermo.
De acuerdo con la información que había trascendido en un primer momento, la joven y su acompañante habían sido demorados tras una denuncia por el faltante de un pasaporte y un reloj en un hotel ubicado sobre la calle Fray Justo Santa María de Oro. Sin embargo, la defensa aseguró que no existió ningún plan de robo y que detrás del episodio habría una situación mucho más grave.
Según relató Telleldín en declaraciones a Noticias Argentinas, Luciana Martínez sostuvo que fue víctima de abuso sexual y que además permaneció retenida contra su voluntad dentro de la habitación. En ese contexto, explicó que Cristian —la otra persona involucrada— se presentó en el hotel para pedir explicaciones, momento en el que intervino la policía y se desencadenó el procedimiento.
“No hubo robo, no hubo viuda negra, no hubo nada de nada; hubo una violación y una privación de libertad”, afirmó el letrado, quien además indicó que la ex participante del reality permanece detenida en la alcaldía de la calle Guzmán, en Chacarita.
La estrategia de la defensa apunta ahora a conseguir la excarcelación de los implicados en el menor tiempo posible. Para ello, los abogados buscan que se tomen cuanto antes las declaraciones en sede judicial, aunque advirtieron sobre una dificultad central: el turista que realizó la denuncia tendría previsto abandonar la Argentina en las próximas horas.
En ese sentido, Telleldín remarcó que intentarán evitar que el denunciante deje el país antes de prestar testimonio, ya que su declaración es considerada clave para esclarecer lo ocurrido y contrastar ambas versiones.
De esta manera, la causa que inicialmente tomó estado público como un supuesto caso de “viuda negra” quedó envuelta en un escenario mucho más complejo, con acusaciones cruzadas y una investigación que ahora deberá determinar qué sucedió realmente durante aquella noche en el hotel porteño.
Mientras tanto, la Justicia avanza en la revisión del expediente y deberá establecer el peso de la denuncia original, el relato de la joven santacruceña y el testimonio del turista, en una causa que promete sumar nuevos capítulos en las próximas horas.




