
La ternura se volvió noticia en Japón. En el Zoológico de Ichikawa, un mono bebé llamado Punch, nacido el 26 de julio de 2025, logró salir adelante gracias al cuidado del personal del parque… y a un compañero muy especial: un peluche de orangután que no suelta ni un segundo.
El pequeño fue abandonado por su madre poco después de nacer, por lo que debió ser criado de manera artificial por los cuidadores del zoológico. Durante ese proceso, Punch desarrolló un vínculo emocional con el juguete, al que utiliza como fuente de seguridad y contención, especialmente en situaciones nuevas o estresantes.

A mediados de enero, el monito fue integrado al recinto de los monos, donde comenzó un delicado proceso de adaptación. A diferencia de otros críos de su edad, Punch se mueve siempre aferrado a su peluche, un comportamiento que, según especialistas, es común en animales jóvenes que atravesaron separaciones tempranas.
Con el correr de las semanas, el personal del zoológico confirmó avances alentadores: Punch empezó a interactuar con otros monos, a explorar su entorno y a ganar confianza. Aunque el peluche sigue siendo su refugio emocional, ya no es una barrera para su integración, sino un puente hacia una transición más saludable.
Desde el Zoológico de Ichikawa destacaron que el caso de Punch refleja la importancia del bienestar emocional en animales jóvenes, incluso en contextos controlados como los zoológicos, y celebraron que el pequeño mono empiece a encontrar su lugar dentro del grupo.
