
El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX volvió a quedar en el centro de la escena, pero esta vez no solo por la performance artística. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó duras críticas contra la presentación de Bad Bunny, generando un fuerte debate en redes y medios internacionales.
A través de su cuenta en Truth Social, Trump calificó el show como uno de los peores que recuerda el evento y apuntó especialmente contra el idioma elegido y la puesta en escena. Sus comentarios se viralizaron en minutos y sumaron miles de reacciones encontradas.
Idioma, estética y controversia
El mandatario centró sus cuestionamientos en dos ejes: el uso del español durante casi toda la presentación y la coreografía del artista puertorriqueño. Para Trump, ambos elementos resultaron “inadecuados” para un evento seguido por millones de familias dentro y fuera de Estados Unidos.
Las declaraciones reavivaron una discusión que se repite año tras año en el Super Bowl: hasta dónde llega la libertad artística en uno de los escenarios más vistos del planeta y qué lugar ocupan las expresiones culturales latinas en eventos globales.
Reacciones en redes y debate cultural
Lejos de pasar desapercibidas, las palabras del presidente provocaron una inmediata respuesta en redes sociales. Fanáticos del cantante y usuarios de distintos países salieron a defender a Bad Bunny, destacando el impacto mundial de la música en español y la diversidad cultural que hoy atraviesa la industria del entretenimiento.
El cruce también volvió a poner sobre la mesa el peso simbólico del show de medio tiempo, un espacio que ya no solo define tendencias musicales, sino que refleja tensiones culturales y políticas a escala global.


