
La Amnistía Internacional denunció que el régimen de Corea del Norte estaría ejecutando y condenando a trabajos forzados a ciudadanos —incluidos niños y adolescentes— por consumir contenidos culturales de Corea del Sur, como la popular serie El juego del calamar.
La acusación surge de un informe basado en testimonios de norcoreanos que lograron huir del país, quienes relataron castigos extremos por ver, compartir o poseer material audiovisual extranjero: desde penas de prisión hasta ejecuciones públicas, utilizadas como mecanismo de terror para disciplinar a la población.
Castigos ejemplificadores y control total
Según el reporte, el Estado refuerza el control ideológico con operativos de vigilancia, inspecciones sorpresivas de celulares y memorias USB, y juicios sumarios. Amnistía sostiene que estas prácticas violan gravemente derechos fundamentales como la libertad de expresión, el derecho a la información y las garantías del debido proceso.
La ONG alertó además sobre el impacto psicológico de estas medidas, especialmente en jóvenes, y pidió a la comunidad internacional presión diplomática sostenida y mecanismos de rendición de cuentas ante posibles crímenes de lesa humanidad.
