
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, anunció que su administración avanzará con una medida que apunta a restringir el acceso de menores de 16 años a las redes sociales, en el marco de un debate cada vez más fuerte en Europa sobre el impacto de las plataformas digitales en la salud mental y el desarrollo de niños y adolescentes.Según planteó el mandatario, la iniciativa busca reforzar la protección de los menores frente a contenidos nocivos, riesgos de adicción, exposición temprana a violencia o sexualidad, y también situaciones de acoso digital, estafas y manipulación algorítmica.La propuesta se suma a una tendencia internacional que viene ganando fuerza: distintos gobiernos y organismos europeos analizan elevar la edad mínima para el uso de redes sociales o imponer controles más estrictos a las plataformas para verificar la identidad y edad real de los usuarios.
En España, el anuncio generó repercusión inmediata y abrió una discusión pública: por un lado, sectores que respaldan la iniciativa como una herramienta de cuidado; por otro, quienes advierten que una prohibición sin controles eficaces podría terminar siendo simbólica si no se acompaña de mecanismos tecnológicos reales y políticas educativas.
De avanzar, el proyecto apuntaría a establecer que los menores de 16 años no puedan acceder a redes sociales, lo que obligaría a las empresas a implementar sistemas más rigurosos de verificación de edad y también reforzar el rol de madres, padres y tutores en el control del uso digital.
La iniciativa también se enmarca en la preocupación por el tiempo excesivo de pantalla, la dependencia de dispositivos móviles y los efectos psicológicos vinculados al consumo constante de contenido.
