
Valentín Yankelevich, hijo de Romina Yan y Darío Giordano, habló públicamente por primera vez sobre los episodios de violencia física y psicológica que asegura haber sufrido durante su niñez, después de la muerte de su madre.
El joven de 23 años, dedicado al automovilismo, brindó una entrevista publicada el domingo 11 de octubre en la que describió su convivencia familiar, explicó por qué dejó de llamar «papá» a su padre y recordó el apoyo que recibió de su abuelo Gustavo Yankelevich.
El relato de Valentín Yankelevich sobre su infancia
En una entrevista con la periodista Tatiana Schapiro, Valentín Yankelevich sostuvo que los episodios de maltrato comenzaron cuando tenía alrededor de nueve o diez años.
Según contó, él y su hermano Franco atravesaron situaciones de agresión física, gritos y descalificaciones que hicieron especialmente difícil la convivencia.
El joven explicó que asistir al colegio se había convertido en un momento de alivio porque significaba permanecer fuera de la vivienda familiar.
También afirmó que durante mucho tiempo sintió que no podía escapar de aquella situación.
Una de las definiciones más contundentes de la entrevista fue su decisión de referirse a Darío Giordano por su nombre, en lugar de llamarlo padre.
Para Valentín, esa elección está relacionada con el rol de protección que considera que no recibió durante su infancia.
El papel de Gustavo Yankelevich y Cris Morena
El joven recordó que encontró contención en sus abuelos maternos, Gustavo Yankelevich y Cris Morena.
Según su relato, a los 12 años se fue a vivir con su abuelo. También señaló que hubo actuaciones judiciales vinculadas con la situación familiar y la guarda de los menores.
Valentín explicó que decidió esperar antes de hacer público su testimonio para evitar consecuencias sobre su hermana menor, Azul, quien continuó viviendo con su padre.
Su declaración reabrió públicamente una historia familiar que, hasta ahora, había permanecido fuera de los medios.
La entrevista recoge acusaciones personales de gravedad. Su publicación no equivale por sí sola a una sentencia judicial ni permite atribuir responsabilidades penales sin la correspondiente documentación judicial.
