El devastador colapso glaciar ocurrido en la frontera entre Nepal y la región china del Tíbet continúa dejando un saldo cada vez más dramático. Las autoridades elevaron a 903 la cifra de víctimas fatales mientras miles de personas permanecen desaparecidas.
Las tareas de rescate continúan con más de 20.000 efectivos desplegados en una zona donde persisten los riesgos de nuevos deslizamientos, escasez de agua potable y dificultades para acceder a las comunidades aisladas.

El colapso glaciar en Nepal continúa convirtiéndose en una de las mayores catástrofes naturales registradas en la región del Himalaya en los últimos años. De acuerdo con el último balance oficial difundido por la Autoridad Nacional de Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres, 903 personas murieron, mientras que 4.247 continúan desaparecidas como consecuencia del alud de lodo que arrasó poblaciones enteras en la frontera con China.
La tragedia comenzó días atrás cuando una enorme masa de hielo, roca y sedimentos colapsó sobre una cuenca montañosa, generando una riada de gran magnitud que destruyó viviendas, carreteras, puentes e infraestructura clave tanto en Nepal como en la región china del Tíbet.
Más de 20.000 rescatistas trabajan en la emergencia

Las operaciones de búsqueda y rescate continúan sin interrupciones.
Según el último informe oficial, 20.819 efectivos de seguridad participan en las tareas de asistencia y búsqueda de sobrevivientes. Además del elevado número de fallecidos y desaparecidos, las autoridades informaron que 267 personas resultaron heridas.
Uno de los mayores desafíos sigue siendo el acceso a las zonas afectadas, ya que numerosos caminos quedaron destruidos y varios sectores permanecen aislados por los derrumbes y el barro acumulado.
Crece la preocupación por la situación sanitaria
Mientras avanzan los operativos de rescate, comienza a surgir otro problema: la crisis sanitaria.
Las autoridades advirtieron sobre la escasez de agua potable y el riesgo de contaminación de las fuentes de abastecimiento debido a los daños sufridos por las redes de distribución.
La falta de acceso al agua segura y las dificultades para restablecer los servicios básicos incrementan el riesgo de aparición de enfermedades en las comunidades que permanecen incomunicadas.
China mantiene una alerta por nuevos deslizamientos
El desastre también afectó el puerto fronterizo de Gyirong, entre Nepal y China.
Ante la inestabilidad del terreno, el Ministerio de Recursos Naturales y la Administración Meteorológica de China emitieron una alerta amarilla por riesgo de nuevos desastres geológicos en sectores del sur del Tíbet, donde persiste la posibilidad de nuevos deslizamientos y avalanchas.
Las autoridades mantienen un monitoreo permanente de la zona mientras continúan los trabajos para remover escombros y restablecer las comunicaciones.
Un fenómeno provocado por el colapso de un glaciar
En un primer momento se creyó que la tragedia había sido provocada por un terremoto.
Sin embargo, los estudios posteriores determinaron que los movimientos sísmicos registrados correspondían en realidad al colapso de un glaciar, que desencadenó un gigantesco deslizamiento de hielo, roca y barro.
El fenómeno generó una inundación repentina que arrasó todo a su paso y dejó una de las peores tragedias registradas en la región del Himalaya en los últimos años.
